Mes: diciembre 2011

¿Cómo curar la obsesión por el déficit?

deuda ¿Cómo curar la obsesión por el déficit?

Los últimos datos económicos publicados han reflejado que con toda probabilidad la economía española volverá a entrar en recesión en el último trimestre de 2011, y esta tendencia se prolongará durante el año 2012. Además, otros países que parecían abanderar la recuperación, como Alemania, presentan datos que indican que están a punto de entrar en un periodo caracterizado por el estancamiento económico.

Vistos los datos, hoy nos preguntamos si no estamos implementando respuestas equivocadas para atajar la enfermedad. A continuación, vamos a tratar de analizar las posibles alternativas existentes para recuperar la senda del crecimiento económico y el empleo. Para ilustrar nuestro comentario vamos a presentar un ejemplo:

Imaginen una persona con una vida un tanto desordenada. Llegado un momento, esta persona sufre una grave herida en su pierna que le produce una hemorragia que provoca que su vida corra grave peligro. En ese momento los médicos tienen dos alternativas, por un lado pueden sermonear a nuestro individuo indicándole que no ha llevado una buena vida, que ya se lo avisaron, que a partir de ahora tiene que comer sano, hacer deporte y no salir por malos barrios. Sin embargo, estos consejos, que son estupendos, no van a solucionar el problema de nuestro protagonista, ya que la herida sigue sangrando y esta persona cada vez está más débil. Por otro lado, los médicos pueden atajar el problema, taponar la herida, cortar la hemorragia y después cuando el personaje esté recuperado  será tiempo de sermones y consejos.

Cambien ahora las siguientes palabras: Persona por economía o Estado; herida por recesión o desempleo; no llevar buena vida por déficit y deuda; cortar la hemorragia por impulso monetario y fiscal. ¿Les suena ahora la película?

Esto es lo que está sucediendo en las economías occidentales. Nos estamos perdiendo en la cantinela del déficit y olvidando el problema. El equilibrio en las cuentas públicas es muy importante, sin embargo no es el medicamento cuando la enfermedad se hace más grave. De hecho, podemos asegurar que no ha sido el causante de la enfermedad. En España por ejemplo, el problema es la elevada tasa de deuda privada provocada por unos intereses reales que en ciertos momentos llegaron a ser negativos.

Nuestros lectores tienen que saber que el interés real es aquel que tiene en cuenta el efecto de la inflación, esto es, cuando nosotros vamos a un banco a depositar nuestros ahorros, o a pedir un créditos nos pagan/cobran un interés. Sin embargo, al existir un incremento en los precios al interés que recibimos/pagamos hay que deducirle la inflación. Pues bien, en ciertos momentos cuando el precio del dinero estaba por los suelos fue más barato pedir prestado que ahorrar, y esto si que es una causa de la elevada tasa de endeudamiento de los particulares y de ciertos Estados.

Por tanto, ahora no es momento de profundizar en recortes que provoquen un agravamiento del problema. Los gobiernos tienen que impulsar la demanda interna de sus países, incentivar la inversión productiva (en bienes de equipo) y facilitar el crédito a las empresas. De hecho, incluso sería conveniente reducir las cargas sociales para incentivar el empleo y  por qué no, subir ciertos tributos para asegurar servicios públicos irrenunciables (sanidad y educación).

Por otra parte, es necesario un impulso de la política monetaria. El BCE no puede permitir que algunos de sus países miembro tengan que pagar tasas de interés, que hasta al más solvente le provocarían problemas. Son necesarios los eurobonos, así como una expansión monetaria. No es momento para preocuparse de la inflación, sino del crecimiento y del desempleo.

Balance de la política económica en Alcázar de San Juan

 Balance de la política económica en Alcázar de San Juan

Estamos a punto de finalizar el año 2011 y nos ha parecido interesante realizar un análisis sobre la evolución de la política económica en Alcázar de San Juan tras el cambio político producido el 22 de mayo.

Hace varios meses recogimos los esbozos del programa económico del primer edil alcazareño, Diego Ortega, que se resumía en bajadas de impuestos para incentivar la creación de empleo. Casi siete meses más tarde, es momento de comprobar los primeros resultados de la política económica.

En materia de empleo, la ciudad de Alcázar ha visto incrementado el número de parados hasta los 3199 (datos de octubre de 2011 de paro registrado). Es cierto que esta tendencia se repite a lo largo y ancho de nuestro país, sin embargo, en campaña electoral el alcalde Diego Ortega aseguró que bajando los impuestos se incrementarían los puestos de trabajo. Ante esta aseveración, ya analizamos en estas páginas que desde el punto de vista local la acción favorecedora del empleo era limitada, y más aún si se pretendía impulsar con bajadas de tributos. No obstante, podríamos analizar los programas de empleo alcazareños, pero desde el 22 de mayo han caído en desuso y prácticamente han desaparecido. Medidas innovadoras como el programa de apoyo a los emprendedores menores de 35 años donde se les ayudaba con las tasas administrativas, e incluso el ayuntamiento se comprometía a contratarlos para apoyar su actividad en los primeros meses de vida, han desaparecido. Del mismo modo, los planes de empleo se han visto reducidos y muchos de ellos han sufrido retrasos difíciles de explicar. Los resultados observados son que Alcázar ha pasado de ser una ciudad que innovaba con respecto a las políticas locales de empleo a la parálisis total.

Por otro lado, la materia impositiva merece un comentario especial. El equipo de gobierno se comprometió a aliviar la presión fiscal de los ciudadanos de Alcázar, y meses después sólo hemos conocido que las tasas de los comedores de los colegios municipales se han incrementado. El argumento fue que esa subida venía supeditada a una imposición de la Junta de Castilla la Mancha, no obstante, el Ayuntamiento tenía capacidad para haberla congelado. En cuanto al IBI, principal recurso financiero del Consistorio, deberemos esperar a la presentación del presupuesto anual para comprobar qué sucede.

En cuanto a los ingresos, el Ayuntamiento de Alcázar ha renunciado a ingresar cantidades económicas que le hubieran correspondido. Por ejemplo:

  • La concesión del bar de la Plaza de Toros se ha realizado este año por una cantidad sustancialmente más baja que en ejercicios anteriores
  • la concesión del baile del vermú en la Feria y Fiestas fue otorgada por cantidades inferiores a las tradicionales a cambio de que se comprometieran a establecer precios populares para los vecinos. Sin embargo, el resultado fue que el Ayuntamiento ingresó menos, y los ciudadanos se enfrentaron a precios más altos que otros años.

Dejamos capítulo a parte para el mercado popular de flores. En una medida caracterizada por su proteccionismo para con los floristas locales, el equipo de gobierno renunció al ingreso de los 6000 euros que se venían recaudando por el establecimiento de dicho mercado. El lobby florista convenció al alcalde para que prohibiera su instalación perjudicando las arcas municiapales y al conjunto de ciudadanos. Esta medida es ciertamente paradigmática, puesto que el equipo de gobierno forma parte de un partido político que enarbola la bandera del liberalismo económico. Por tanto, resultó ser incoherente con su ideario y poco racional si de lo que se trata es de representar el interés general de todos los vecinos, y no sólo el de ciertos colectivos.

Los resultados, como se puede comprobar, son que no sólo no se bajaron los impuestos, sino que además se ha venido renunciando a ingresos que se venían obteniendo. Esta política, en un contexto donde la financiación local es cada día más complicada debido a la crisis económica, no se puede entender.

Llegados a este punto, se puede decir que la política económica del equipo de gobierno en Alcázar está siendo precipitada. De hecho, a veces parece que los nuevos responsables andan más preocupados de hacer oposición a la oposición que por poner en marcha un proyecto de ciudad. Diego Ortega y su equipo deberían darse cuenta que tienen la responsabilidad y la oportunidad de gobernar, y su obligación es aprovecharla. Así pues, la recomendación que podemos realizar al alcalde es que se olvide de los ataques personales a la oposición y de las presiones de su socio de gobierno, y establezca una estrategia para la ciudad. Su objetivo para 2012 tendría que ser la elaboración de dicho plan y poner las bases para su cumplimiento. Alcázar de San Juan seguro que se lo agradece, puesto que en estos momento ya no vale sólo con pasar la palabra.

Falsos mitos en la gestión sanitaria

NAC1006 Falsos mitos en la gestión sanitaria

La presentación de los últimos datos del déficit de las comunidades autónomas ha supuesto en Castilla la Mancha un recorte presupuestario de 350 millones de euros. Este viene a unirse al que conocimos en verano y que superaba los 1800 millones. Entre las partidas afectadas, destaca el recorte al salario de los funcionarios que verán reducidas sus rentas un 3% o la finalización del programa de gratuidad de los libros de texto. De igual modo, algunos hospitales van a pasar a ser gestionados por la empresa privada. Es este punto el que nos proponemos analizar en este artículo.

Para ello vamos a preguntarnos si la gestión privada de ciertos servicios públicos supone un ahorro presupuestario, o si por el contrario va a traer consigo un descenso de la calidad y un ahorro que en términos generales no va a compensar dicha pérdida.

Con la gestión privada de un servicio público se busca que agentes privados adelanten la financiación en momentos donde la administración no es capaz de soportar el gasto que conlleva dicha prestación. Aparentemente, el ciudadano no va a ser perjudicado ya que recibirá la asistencia solicitada en términos similares a cuando era la propia administración la encargada de prestar la atención. Este modelo es original de los años 80 donde la primera ministra Margaret Thatcher introdujo esta fórmula para financiar la sanidad en el Reino Unido.

Sin embargo, no es oro todo lo que reluce y la experiencia lo ha demostrado. Cuando se privatiza la gestión de un servicio público en la práctica hay que pagar más, puesto que el agente privado no se va a conformar con cubrir el coste del servicio, sino que pretenderá obtener un beneficio que le compense su inversión. Como observamos, se va a producir un encarecimiento del servicio a menos que se produzca una reducción de costes. Imaginemos el caso de la sanidad, una empresa privada huirá de los enfermos más costosos y preferirá aquellos tratamientos y pacientes que le ayuden a ser más rentable. Otra alternativa sería emplear personal menos cualificado que percibiera menos rentas. El resultado observado siempre es el mismo, se pierde calidad y se encarece el servicio.

Ante este razonamiento, los defensores del modelo de gestión privada suelen recurrir al argumento de que la competencia solventará el incremento del coste. Sin embargo, la competencia no va a ser perfecta, ya que se limitará al concurso celebrado por la administración. El resultado, como el modelo inglés demostró, es que en el largo plazo el coste para la administración pública es mucho mayor.

Llegados a este punto, deberíamos preguntarnos ¿Cuál es el verdadero objetivo de la introducción de una medida como este si lo que se pretende es ahorrar? ¿No estaríamos en realidad posponiendo el problema, y provocando que a la larga el coste de la prestación sea mayor? No obstante, con una situación financiera delicada es necesario plantear medidas que ayuden a superar las dificultades, pero la gestión privada es un clamoroso error.

¿Cuáles son las alternativas a la gestión privada? En primer lugar podemos referirnos a una gestión pública donde se mejore la eficiencia del gasto y el incremento de los ingresos. Por el lado del gasto, hay que mencionar que el sistema sanitario de nuestro país es uno de los que menos proporción de su PIB gasta comparado con el resto de la Unión Europea. Concretamente, España dedica a la Sanidad un 9,7 % del PIB, cuando países como Alemania o Estados Unidos dedican un 12 y un 17,4 % respectivamente. Esto se traduce en que nuestro sistema es eficiente, y así lo reflejan datos como la esperanza de vida o tasas de vacunación infantil o en trasplantes. Gracias a los sistemas de prevención, la mortalidad por cáncer de mama, por ejemplo, es casi un 24% inferior a la media de la UE. Con todo, el sistema puede mejorar y medidas como la centralización de las compras donde se aprovechen economías de escala pueden ayudar a ahorrar. Del mismo modo, otras medidas como los medicamentos unidosis ayudarían a mejorar la eficiencia del sistema. Por otra parte, en cuanto a los ingresos se hace necesario que las Comunidades Autónomas presupuesten el coste real de los servicios, no como hasta ahora donde la elaboración presupuestaria no recoge el montante completo. Además, si como en Castilla La Mancha existen dificultades de financiación, se puede recurrir a incrementar ciertos tributos que ayuden a sufragar los gastos de este servicio. Una medida interesante fue la aportada por el candidato Alfredo Pérez Rubalcaba, que abogaba por incrementar los tributos de tabaco y alcohol para sostener el sistema. Ya comentamos en estas páginas que la propuesta parecía interesante y que ayudaría a solventar externalidades negativas. Sin embargo, deberían concretarse las cantidades que se podrían recaudar mediante este método para determinar si son suficientes. Tampoco debemos olvidar que se hace necesario acabar con la deducción por seguros privados de salud, ese dinero que deja de recaudar el Estado puede ser dedicado a la financiación sanitaria.

Por otro lado, tenemos la posibilidad de introducir el  copago. Esta propuesta se ha convertido en un tema tabú, pero puede ayudar a mejorar a la financiación y  los resultados del sistema. Se trataría de que los pacientes pagaran una parte del servicio cuando utilizaran ciertas consultas médicas. No obstante, esta medida presenta un problema y es que el ciudadano podría tener la impresión de estar pagando dos veces por lo mismo, ya que el sistema se sufraga con sus impuestos. De igual modo, ciertos colectivos, como los ancianos, podrían dejar de acudir a las consultas médicas para no aportar la tasa correspondiente. Desde luego, no es la mejor de las posibilidades, pero en todo caso es preferible a la gestión privada si lo que pretendemos es mejorar los costes y mantener la calidad del servicio.

Vistas las opciones, parece que la medida aprobada por la presidenta de Castilla la Mancha, la señora Cospedal, no es la más acertada. De hecho, puede conseguir un objetivo distinto al que busca, porque como hemos comentado la gestión privada en el largo plazo supone un coste mayor.

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