Mes: enero 2011

Los Eurobonos: ventajas e inconvenientes

europa Los Eurobonos: ventajas e inconvenientes

Con la entrada del nuevo año nos encontramos ante la penultima etapa de la crisis de deuda pública en Europa. En esta ocasión, el país que se situa en el centro del huracan especulador es nuestro vecino Portugal, con las consiguientes consecuencias para España que es uno de sus principales acreedores.

En este contexto, me ha parecido interesante acercaros un instrumento financiero que saltó a la palestra con el rescate irlandes. Se trata de los Eurobonos, que pordíamos definirlos como títulos de deuda pública, colocada en un país diferente a aquel cuya moneda se utiliza como referencia en la emisión. Además tiene la particularidad de que la emisión, no está sujeta al control de cambios del país emisor ni al del país cuya moneda se utiliza.

Entre las ventajas que presenta la creación del eurobono y la consiguiente Agencia Europea de Deuda encargada de su emisión hay que reseñar las siguientes:

1.       Se lanzaría un mensaje de confianza a los mercados financieros obteniendo una moneda europea fuerte acabándose con el riesgo de desaparición del sistema de moneda única europeo.

2.       Los países atacados por la especulación del mercado verían reducido el coste de emitir deuda.

3.       Se optimizaría la regulación del mercado de deuda pública europea

Sin embargo, este instrumento no es beneficioso para todos, al menos a priori. Me explico, si se creara un mercado de bonos europeos los países más solventes verían incrementado el coste de su deuda pública. Esto es así, en tanto con el nuevo instrumento el riesgo europeo se prorratearía de forma que países como Alemania verían incrementado el coste de su financiación, y otros como Grecia o Irlanda lo verían reducido. Hay que decir, que la rentabilidad giraría en torno al 4 %. Se puede llegar a este cálculo de la siguiente forma: El bono español a 10 años cotiza en torno al 5,5%, mientras que el bono alemán en idéntico plazo se encuentra  al 3,02. Haciendo economía ficción, el eurobono situaría su rentabilidad en un 4%.

Otro de los inconvenientes es la pérdida de soberanía económica. Concretamente, un instrumento de dichas características exigiría que a la hora de pedir un crédito un Estado miembro tuviera que recibir el consentimiento de los demás, pues todos están compartiendo los riesgos. Hay que tener en cuenta, que en el Pacto de Estabilidad ya se pusieron ciertas directrices que limitaban la soberanía de los Estados al exigirse un déficit como máximo del 3 % y un porcentaje de deuda pública como máximo del 60 %. Sin embargo, la implantación del eurobono exigiría mucho más, ya que los excesos de algún Estado perjudicarían directamente al resto viendo restringidas sus necesidades de financiación y aumentado el coste de la misma.

De otro lado, hay que hacer referencia al rating que presentarían los eurobonos. Esta no es cuestión baladí, en tanto se están conjugando países solventes como Alemania con otros que han llegado a falsear su contabilidad como Grecia. A pesar de esta cuestión, parece que teniendo en cuenta el Plan de Estabilidad Financiera propuesto por la Eurozona la calificación más lógica sería AAA (la más solvente).

Como observamos, se trata de un proyecto complejo y que a pesar de sus ventajas presenta ciertas dudas. De hecho, Francia y Alemania han expresado su rechazo a la creación un mercado único de deuda europea. Sin embargo, estos países deberían tener en cuenta que quizá sea mejor pagar un precio algo mayor por la financiación. De esta manera, se evitaría pagar rescates como el griego o el irlandés.

La Tasa Tobin y sus problemas

wall street La Tasa Tobin y sus problemas

Con la crisis financiera volvió a ponerse de actualidad la conocida como Tasa Tobin. Este instrumento fiscal debe su nombre al economista James Tobin galardonado con el premio Nobel en 1981. Su idea -denominada después Tasa Tobin- consistía en gravar entre un 0,1% y un 0,25% los movimientos de divisas, con el objetivo de espantar a los especuladores. Nadie querría pagar esa cifra para una operación intradía (con poco rendimiento), pero no tendría inconveniente en hacerlo si su inversión era a más largo plazo. En palabras del propio Tobin, se trataba de “echar arena al aceitado mecanismo de las especulaciones que hacen viaje de ida y vuelta en días o pocas semanas“.

La primera idea que nos viene a la cabeza cuando pensamos en dicho tributo son los instrumentos financieros complejos, de alto riesgo y alta volatilidad (hipotecas subprime). Esto es así, puesto que la ganancia real en este tipo de operaciones se consigue por la velocidad a la que se mueve el capital en cuestión. Si reflexionamos un poco, en estos productos  están implicados  muchos agentes, que llegan a realizar varias operaciones al día. La existencia de dicha tasa implicaría un desincentivo para el desarrollo de estos productos de inversión, principalmente por el hecho de que sería complicado obtener algún tipo de ganancia.

En la definición que hemos aportado, se especifica que se refiere a las transacciones de capital especulativo. En este sentido, habría que diferenciar lo que entendemos por capital especulativo y por capital productivo. La definición clásica del capital especulativo en economía es el ejercicio de cualquier tipo de actividad económica cuyo objeto es solo la obtención de ganancias, sin mediar el aporte de algún producto o servicio que incremente la riqueza de la sociedad. Sin embargo, dentro de esta definición encontramos inversiones que a nadie se le pasaría por la cabeza gravar con ninguna tasa adicional. Estoy pensando por ejemplo en la inversión en acciones de una compañía extranjera por parte de un pequeño ahorrador. Nadie en su sano juicio querría desincentivar que el pequeño ahorrador busque sacar algún rendimiento a sus ahorros. Parece que a lo que nos querríamos dirigir serían a los productos comentados en párrafos anteriores, pero la definición de la propia tasa incluiría otros productos. Otra limitación es la posibilidad de transformar el capital especulativo en capital productivo con  la consiguiente elusión de la tasa.

Pasemos ahora a comentar la recaudación y su destino. Con la idea orginial de Tobin se pretendía gravar las transacciones con un 0.1 – 0.25 %. Por su parte, la Tasa Tobin 2.0 que estudia el G-20 gravaría con un 0.005 % lo que llevaría a recaudar cada año 30.000 o 40.000 millones de euros. En cuando al destino de la recaudación, en un primer momento se pensó en la creación de un fondo de ayuda al desarrollo gestionado por el FMI. En la propuesta que llegó al G-20 de la mano de los presidentes Zapatero y Sarkozy se respetaba dicho destino.

Una vez analizada la definición, hay que hacer referencia a los problemas que presentaría una hipotética implantación. Concretamente, la tasa sólo funcionaría si se aplicara en todo el mundo. Si no es así, las entidades se las apañarán para que las operaciones se realicen desde los países donde no se cobra. Además, es muy complicado acordar quién recauda y gestiona el dinero, quién y cómo se decide dónde destinarlo, a qué tipo de movimientos se aplica para no castigar la recuperación económica e, incluso, en qué países se implanta para no perjudicar a los más pobres.

Para concluir, se debe señalar que no sabemos si la aplicación de la Tasa solventaría los problemas que ha evidenciado el mercado financiero. Es cierto, que su implantación habría limitado el impacto de la crisis que azota al sector. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la tasa pone barreras al libre comercio y que es probable que su imperfecto funcionamiento fuera aprovechado por los “tiburones” financieros para sacar provecho. La consecuencia, sería que los países pobres serían los principales perjudicados.

Los efectos económicos de la Ley Antitabaco

tabaco Los efectos económicos de la Ley Antitabaco

Hoy día 2 de enero entra en vigor la nueva ley antitabaco cuya medida estandarte es la prohibición del tabaco en los espacios públicos cerrados. Esto ha provocado que el sector de la hostelería se ponga en pie de guerra argumentando que dicha condición provocará pérdidas económicas en bares, restaurantes y locales de ocio. Es por ello por lo que nos ha parecido interesante realizar un análisis del impacto económico que tiene el tabaco.

En primer lugar, hay que decir que el tabaco es un ejemplo claro de externalidad negativa. ¿Qué entendemos por tal? Es la situación que se produce cuando las acciones de un agente reducen el bienestar de otros agentes de la economía. En el caso que nos ocupa los fumadores están afectando el bienestar de los no fumadores en tanto contaminan su aire. Del mismo modo, la evidencia empírica demuestra que los fumadores usan en mayor medida los recursos sanitarios. De esta manera, el uso del tabaco también afecta  aumentando el gasto sanitario con la consiguiente carga impositiva para todos los contribuyentes.

Una vez explicado el significado de la externalidad negativa que representa el tabaco es momento de referirnos a las posibles soluciones económicas. Una respuesta clásica a las externalidades es el uso del Teorema de Coase. Este determina que definiendo correctamente los derechos de propiedad, y en ausencia de costes de transacción los agentes serán capaces de llegar a un acuerdo. En el caso del tabaco se trataría de otorgar el derecho de propiedad del aire a los no fumadores y estos comerciarían con los fumadores llegando a un acuerdo que solucionara la externalidad. Sin embargo, en la práctica existe un problema, en tanto no es fácil definir los derechos de propiedad del aire en general. Por tanto, la aplicación del teorema de Coase es limitada.

Otra alternativa es la prohibición del tabaco en los espacios cerrados (que es la que se materializa en la ley). ¿Qué efecto económico tiene tal medida? Los hosteleros argumentan que se van a producir pérdidas en sus establecimiento que según el Instituto de Estudios Económicos rondarían el 3.3 al 4.4 % tomando como referencia la experiencia de otros países como Irlanda o Italia. Sin embargo, este estudio presenta ciertas limitaciones. Me explico, en primer lugar compara las pérdidas de unos países a otros sin tener en cuenta las preferencias sociales. Quiero decir que no se puede comparar las preferencias por los bares en un país como España, donde la mayor parte de las relaciones sociales se llevan a cabo en estos establecimientos, con otros países distintos al nuestro. Por otra parte, el estudio achaca las pérdidas de los establecimientos a la implantación de la ley antitabaco sin tener en cuenta que pueden existir otros factores que expliquen el descenso de la demanda de estos establecimientos. El estudio debería tener en cuenta, que existen aspectos que pueden modificar la demanda de este producto (bares) como la crisis económica, el descenso del precio de la televisión de pago (fútbol).

En este sentido, me gustaría introducir un concepto, la elasticidad de la demanda. Esta  es una medida utilizada en economía para mostrar el grado de respuesta, o elasticidad, de la cantidad demandada de un bien o servicio a los cambios en las circunstancias de dicho bien o servicio. De esta manera, diremos que un bien o servicio es inelástico cuando ante un cambio en las circunstancias del mismo la demanda de dicho bien o servicio no sufre alteraciones. Introduzco este concepto porque en España la demanda de bares es un ejemplo de inelasticidad. Esto es así porque las relaciones sociales en nuestro país no se entienden sin los bares o restaurantes. En ningún otro país existe la cultura de las cañas, tapas o vinos. De hecho, en plena crisis económica y con un desempleo que roza el 20 % los bares siguen estando igual de llenos que otras circunstancias.

Otro efecto económico de la ley va a ser el descenso de la recaudación. Aproximadamente el tabaco aporta a las arcas del Estado 9000 millones de euros al año. Con una ley restrictiva es lógico pensar que se producirá un descenso en las ventas y por tanto la recaudación descenderá. Sin embargo, es lógico también pensar que debido a la restricción del tabaco en los espacios cerrados el número de enfermos provocados por el tabaco también descienda, y con ello el gasto sanitario.

Para terminar me gustaría decir que el argumento de la hostelería me parece precipitado e inconsistente. Me parece que la nueva ley genera más aspectos positivos que negativos y que el análisis que debe realizarse debe ser más profundo y no con argumentos como la experiencia en países tan distintos al nuestro como Irlanda. En cualquier caso, a partir de hoy todos podremos disfrutar de un ambiente menos cargado.

¡Feliz año nuevo a todos!

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