Mes: diciembre 2009

Manifiesto: En defensa de los derechos fundamentales en Internet

Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que…

1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.

2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.

3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.

4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.

5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.

6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.

7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.

8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.

9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.

10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.

Este manifiesto, elaborado de forma conjunta por varios autores, es de todos y de ninguno. Si quieres sumarte a él, difúndelo por Internet.

Solo añadir, que en el momento de la publicación de este manifiesto, Zapatero comparecía en rueda de prensa para asegurar que sólo un juez podrá cerrar el acceso a determinados contenidos de las webs.

Zapatero igualmente debería cesar a quien nunca debió nombrar como ministra.

El extraño "matrimonio" entre Repsol y Sacyr

 El extraño "matrimonio" entre Repsol y Sacyr

A raíz del post que publicamos en EcoFinancial hace unos días sobre el aumento del crédito en la petrolera española Repsol, me ha parecido interesante realizar un análisis sobre el “matrimonio” existente entre la petroquímica y la constructora Sacyr.

Hay que recordar que Sacyr desembarcó en Repsol en octubre de 2006. La constructora, con la colaboración del Banco Santander y de Caja Madrid, logró un crédito de 5.175 millones de euros para entrar en el capital de la petrolera. Era la época de vino y rosas de los movimientos corporativos. De esta manera, se trató de  una más de las sugerencias que se habían estado promoviendo desde la Oficina de Asuntos Económicos del Gobierno, dirigida por Miguel Sebastián, para que las constructoras diversificasen sus inversiones ante la crisis que se veía venir y cuyas riendas tomó en esa época David Taguas, actual presidente de la patronal Seopan.

Sin embargo, la época dorada de la construcción terminó y con el estallido de la burbuja financiera e inmobiliaria llegaron los problemas de liquidez para la constructora de Luis del Rivero. La operación corporativa de entrada en Repsol no estaba dando el rendimiento que se esperaba, de los 26 euros por acción que pagó Sacyr, la petrolera a día de hoy cotiza en torno a los 18-19 euros. Por tanto, la constructora esperaba amortizar los intereses de su crédito vía dividendo, pudiendo superar sus problemas frente a las obligaciones que se le avecinaban.

¿Cuál es el problema? En este ejercicio, debido a las correcciones del precio del crudo y a pesar del descubrimiento de pozos petrolíferos, los resultados de la compañía dirigida por Brufau (hombre de la Caixa) han sido decepcionantes, y el consejo se plantea la reducción del dividendo.

Es en este contexto donde se ha producido la disputa “conyugal”, pues desde Sacyr exigían al menos que se mantenga en 1.05 euros por acción para hacer frente a los intereses de los créditos con las entidades financieras. Sin embargo, el Consejo de Administración de Repsol pretende reducirlo en torno, a un 18 %.

Hay que decir, que con este descenso no se reduce el payout (porcentaje de los beneficios que son destinados al dividendo), que seguiría siendo del 70 %. Por el contrario, Sacyr pretendía  elevar dicho porcentaje 80-92 %.

Como observamos, la crisis matrimonial está servida y las consecuencias pueden ser graves porque no olvidemos que Repsol, forma parte de un sector estratégico. Y por tanto, desde Moncloa tendrán algo que decir sobre estos problemas. Tampoco hay que olvidar la amistad de Luis del Rivero con nuestro presidente, por lo que el duelo será interesante.

Finalmente, el Consejo aprobó por unanimidad reducir el dividendo ¿Han ganado la guerra? ¿Esconderá Luis del Rivero un as escondido en la manga? Desde EcoFinancial seguiremos el asunto de cerca.

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