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Economía y Finanzas desde el Corazón de la Mancha

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Unos presupuestos irreales

montoro 0 300x200 Unos presupuestos irreales

Mucha polémica ha creado la presentación de los Presupuestos Generales del Estado para 2016. Desde la oposición al Gobierno, se aduce que se debería haber pospuesto dicha elaboración hasta después de las elecciones generales para dar margen al nuevo gobierno.

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2014 ¿El año de la recuperación?

amnistía fiscal 2014 ¿El año de la recuperación?

Esta semana conocíamos los datos de la tasa de desempleo registrado del mes de diciembre observando un descenso muy notable. Este hecho, junto con otros indicadores económicos (salida de la recesión, aumento del consumo minorista…) han provocado que el Gobierno, loco de entusiasmo, haya aseverado que 2014 será el año de la recuperación en España. Sin embargo, ¿es oro todo lo que reluce? A continuación, nos proponemos realizar un análisis para concluir si los datos pueden indicar que la luz se ve al final del túnel.

Para comenzar, vamos a ir recopilando los datos positivos que presenta la economía española. En primer lugar, como comentábamos en el párrafo anterior nuestro país recientemente ha salido de la recesión obteniendo una tasa de crecimiento del 0.1 % con respecto al trimestre anterior. Por otro lado, el IBEX -35 ha cerrado el año cerca de los 10.000 puntos en lo que ha supuesto una crecimiento del 20 % aproximadamente, buen dato sin duda para los inversores. Además, el índice de confianza de los consumidores ha subido en 20 puntos frente al año anterior y, tampoco podemos olvidar, que la prima de riesgo y las agencias de calificación han dado un respiro a la deuda soberana de nuestro país.

A pesar de todo, estos datos no suponen en ningún caso que nuestro país esté cerca de salir de la crisis. La deuda pública ha cerrado este año cerca del 100 % del PIB y para el año que viene está previsto que las necesidades de financiación españolas sean de 661 millones de euros al día. Este dato evidencia que el sistema fiscal español, aun con unos tipos de gravamen muy elevados, es ineficiente y no recauda como se espera de él. Por tanto, el Estado necesita acudir a los mercados cada vez en mayor medida para soportar las necesidades de gasto. Este es un dato muy negativo para la economía española, ya que en cualquier momento, el mercado puede volver atacar nuestra deuda y nos encontraríamos en serio peligro. El problema de financiación es vital para la economía española, ya que con la demanda privada por los suelos, es preciso un impulso público para conseguir un crecimiento económico sostenido. Sin embargo, si de ese gasto cada vez dedicamos más proporción a pagar intereses de la deuda, difícilmente podremos invertir en educación, sanidad o innovación que reviertan en el bienestar de nuestros ciudadanos.

De esta forma, sin conseguir un crecimiento económico estable, los datos de desempleo no mejorarán. Es cierto, que en diciembre se ha reducido el paro registrado. No obstante, el año se ha cerrado con destrucción neta de empleo debido al descenso de los afiliados a la Seguridad Social y la población activa es cada día menor. Todo ello debido a que muchos ciudadanos emigran o se cansan de buscar empleo. Así lejos estamos de conseguir recuperarnos. Otro dato importante es que el empleo que se crea en España no es de calidad. Cada día proliferan más los trabajos temporales o incluso las eternas becas o minijobs. De esta manera, aunque el Gobierno se empeñe, la Reforma Laboral ha supuesto un nuevo fracaso en la política de empleo. Se perdió la ocasión de simplificar el mercado de trabajo con un contrato único con indemnización progresiva y se optó por reducir al mínimo los derechos de los trabajadores que ahora están en un claro desequilibrio frente a los empresas.

Algunos lectores seguro que pensarán que el que escribe es un agorero y un pesimista. Permítanme decirles que si queremos recuperarnos es mejor aceptar que la situación no es fácil y no llevarnos por un falso optimismo que sólo busca posicionarse para la campaña electoral de las elecciones europeas. La situación es algo menos mala que el año pasado, pero se han perdido muchos servicios y hay sectores de la población que lo han pagado muy caro. Por tanto, el Gobierno debería dejar a un lado los brotes verdes que criticó antaño y centrarse en el principal problema, conseguir un crecimiento económico estable. Al menos, desde hace unos meses los ministros del Ejecutivo español ya aseguran que España no tiene un problema de gasto, sino que la cuestión es mejorar los ingresos. Les ha costado 4 años de oposición y 2 de gobierno darse cuenta pero lo han conseguido. Ahora les toca elaborar una reforma fiscal profunda y eficaz que ponga fin a ese problema ¿Lo conseguirán? Veremos.

¿Cómo afecta la inflación en nuestra vida diaria?

money printing 300x200 ¿Cómo afecta la inflación en nuestra vida diaria?

En economía, solemos definir la inflación como el aumento de los precios y servicios en un determinado periodo de tiempo. Seguro que a cualquier lector interesado por la información económica le suena este concepto. Nuestro objetivo hoy, es analizar cómo la inflación afecta a ciertos aspectos de nuestra vida diaria y lo importante que es tenerla en cuenta para que nadie nos lleve hacia ninguna equivocación.

En primer lugar, vamos a comenzar explicando cómo se mide la inflación. Esto es, una vez que sabemos en qué consiste necesitamos cuantificarla para ver sus efectos. Normalmente se realiza con cestas tipo de bienes y servicios. Seguro que les suena el IPC ¿verdad? Pues este índice no es más que un conjunto de bienes y servicios ponderados sobre los que se realiza un estudio para cuantificar la inflación.

A partir del mismo, se van a tomar decisiones muy importantes, por ejemplo subidas de salarios o revalorización de las pensiones. Incluso nos va ayudar a saber si cuando depositamos ahorros en el banco estamos ganando o perdiendo. Lo mismo sucede con nuestras deudas, porque la inflación también afecta a la cantidad que debemos devolver por ejemplo por la hipoteca de nuestra casa.

La inflación es un componente muy importante en la economía y suele ser utilizada o incluso ocultada en la política económica por los distintos gobiernos. Por ejemplo, imaginen la reciente reforma de las pensiones. El Gobierno de España argumenta que las pensiones se van a revalorizar un 0.25 % el año que viene. Cualquier pensionista podría decir, “bueno es muy poco, pero voy a ganar más que el año pasado”. Y sí, es verdad, pero ¿Qué ocurre con su poder adquisitivo? Para ello tenemos que ver cómo evolucionan los precios. Imaginen que la inflación es moderada y se sitúa en torno al 2 %. Si tenemos en cuenta este dato y lo comparamos con la subida de las pensiones, observaremos que en realidad el pensionista de nuestro ejemplo será más pobre el año que viene. Pero es más, cuando hablábamos anteriormente del IPC decíamos que está representado por una cesta tipo de bienes y servicios. Esto significa que esta cesta varía para cada individuo, en cuyo caso deberíamos ver cómo han evolucionado los bienes más representativos que suele adquirir nuestro pensionista. Con ello, puede resultar que en realidad sea menos pobre que si su cesta de bienes fuera como la del IPC, o por el contario, la pérdida de poder adquisitivo fuera aún más grave. Este es un aspecto importante a la hora de sacar conclusiones sobre una medida gubernamental.

Pero este no es el único ejemplo. Hay momentos en los que la inflación es positiva para nuestros intereses. Imaginemos que hemos comprado una casa y debemos pagar al banco un 1.5 % de intereses anuales. Si atendemos al dato de la inflación diríamos, bueno en realidad me sale rentable ser deudor, ya que mi deuda se va reduciendo automáticamente conforme pasa el tiempo. Este supuesto efecto positivo puede convertirse en un arma de doble filo, ya que si nos descuidamos, podemos endeudarnos demasiado y si el tipo que tengo que devolver al banco cambia y supera a la inflación tendré el efecto contrario. Es lo que sucedió en España con la burbuja inmobiliaria, salía mucho más rentable endeudarse por los bajos tipos y la tasa de inflación existente. Sin embargo, cuando la economía se dio la vuelta y se produjeron consecuencias graves por todos conocidas.

Como hemos visto, la inflación es una variable que nos puede sonar a problema de los economistas. Y es verdad, los economistas viven obsesionados con la inflación y llevan debatiendo sobre ella ya unos cuantos siglos. Sin embargo, afecta a cada individuo que interviene en la economía y debería ser tenida en cuenta a la hora de tomar decisiones o de juzgar las medidas de política económica.

Falsos mitos en la gestión sanitaria

NAC1006 Falsos mitos en la gestión sanitaria

La presentación de los últimos datos del déficit de las comunidades autónomas ha supuesto en Castilla la Mancha un recorte presupuestario de 350 millones de euros. Este viene a unirse al que conocimos en verano y que superaba los 1800 millones. Entre las partidas afectadas, destaca el recorte al salario de los funcionarios que verán reducidas sus rentas un 3% o la finalización del programa de gratuidad de los libros de texto. De igual modo, algunos hospitales van a pasar a ser gestionados por la empresa privada. Es este punto el que nos proponemos analizar en este artículo.

Para ello vamos a preguntarnos si la gestión privada de ciertos servicios públicos supone un ahorro presupuestario, o si por el contrario va a traer consigo un descenso de la calidad y un ahorro que en términos generales no va a compensar dicha pérdida.

Con la gestión privada de un servicio público se busca que agentes privados adelanten la financiación en momentos donde la administración no es capaz de soportar el gasto que conlleva dicha prestación. Aparentemente, el ciudadano no va a ser perjudicado ya que recibirá la asistencia solicitada en términos similares a cuando era la propia administración la encargada de prestar la atención. Este modelo es original de los años 80 donde la primera ministra Margaret Thatcher introdujo esta fórmula para financiar la sanidad en el Reino Unido.

Sin embargo, no es oro todo lo que reluce y la experiencia lo ha demostrado. Cuando se privatiza la gestión de un servicio público en la práctica hay que pagar más, puesto que el agente privado no se va a conformar con cubrir el coste del servicio, sino que pretenderá obtener un beneficio que le compense su inversión. Como observamos, se va a producir un encarecimiento del servicio a menos que se produzca una reducción de costes. Imaginemos el caso de la sanidad, una empresa privada huirá de los enfermos más costosos y preferirá aquellos tratamientos y pacientes que le ayuden a ser más rentable. Otra alternativa sería emplear personal menos cualificado que percibiera menos rentas. El resultado observado siempre es el mismo, se pierde calidad y se encarece el servicio.

Ante este razonamiento, los defensores del modelo de gestión privada suelen recurrir al argumento de que la competencia solventará el incremento del coste. Sin embargo, la competencia no va a ser perfecta, ya que se limitará al concurso celebrado por la administración. El resultado, como el modelo inglés demostró, es que en el largo plazo el coste para la administración pública es mucho mayor.

Llegados a este punto, deberíamos preguntarnos ¿Cuál es el verdadero objetivo de la introducción de una medida como este si lo que se pretende es ahorrar? ¿No estaríamos en realidad posponiendo el problema, y provocando que a la larga el coste de la prestación sea mayor? No obstante, con una situación financiera delicada es necesario plantear medidas que ayuden a superar las dificultades, pero la gestión privada es un clamoroso error.

¿Cuáles son las alternativas a la gestión privada? En primer lugar podemos referirnos a una gestión pública donde se mejore la eficiencia del gasto y el incremento de los ingresos. Por el lado del gasto, hay que mencionar que el sistema sanitario de nuestro país es uno de los que menos proporción de su PIB gasta comparado con el resto de la Unión Europea. Concretamente, España dedica a la Sanidad un 9,7 % del PIB, cuando países como Alemania o Estados Unidos dedican un 12 y un 17,4 % respectivamente. Esto se traduce en que nuestro sistema es eficiente, y así lo reflejan datos como la esperanza de vida o tasas de vacunación infantil o en trasplantes. Gracias a los sistemas de prevención, la mortalidad por cáncer de mama, por ejemplo, es casi un 24% inferior a la media de la UE. Con todo, el sistema puede mejorar y medidas como la centralización de las compras donde se aprovechen economías de escala pueden ayudar a ahorrar. Del mismo modo, otras medidas como los medicamentos unidosis ayudarían a mejorar la eficiencia del sistema. Por otra parte, en cuanto a los ingresos se hace necesario que las Comunidades Autónomas presupuesten el coste real de los servicios, no como hasta ahora donde la elaboración presupuestaria no recoge el montante completo. Además, si como en Castilla La Mancha existen dificultades de financiación, se puede recurrir a incrementar ciertos tributos que ayuden a sufragar los gastos de este servicio. Una medida interesante fue la aportada por el candidato Alfredo Pérez Rubalcaba, que abogaba por incrementar los tributos de tabaco y alcohol para sostener el sistema. Ya comentamos en estas páginas que la propuesta parecía interesante y que ayudaría a solventar externalidades negativas. Sin embargo, deberían concretarse las cantidades que se podrían recaudar mediante este método para determinar si son suficientes. Tampoco debemos olvidar que se hace necesario acabar con la deducción por seguros privados de salud, ese dinero que deja de recaudar el Estado puede ser dedicado a la financiación sanitaria.

Por otro lado, tenemos la posibilidad de introducir el  copago. Esta propuesta se ha convertido en un tema tabú, pero puede ayudar a mejorar a la financiación y  los resultados del sistema. Se trataría de que los pacientes pagaran una parte del servicio cuando utilizaran ciertas consultas médicas. No obstante, esta medida presenta un problema y es que el ciudadano podría tener la impresión de estar pagando dos veces por lo mismo, ya que el sistema se sufraga con sus impuestos. De igual modo, ciertos colectivos, como los ancianos, podrían dejar de acudir a las consultas médicas para no aportar la tasa correspondiente. Desde luego, no es la mejor de las posibilidades, pero en todo caso es preferible a la gestión privada si lo que pretendemos es mejorar los costes y mantener la calidad del servicio.

Vistas las opciones, parece que la medida aprobada por la presidenta de Castilla la Mancha, la señora Cospedal, no es la más acertada. De hecho, puede conseguir un objetivo distinto al que busca, porque como hemos comentado la gestión privada en el largo plazo supone un coste mayor.

Los efectos económicos de ligar los salarios a la inflación

angela merkel 300x200 Los efectos económicos de ligar los salarios a la inflación

La reciente visita de la canciller Angela Merkel para comprobar el estado de las reformas económica en nuestro país, dejó además una noticia ampliamente comentada: la de eliminar las cláusulas de revisión salarial vinculadas a la inflación.

Esta propuesta ha provocado que los sindicatos se pongan en pie de guerra y no estén dispuestos a que se desliguen los salarios de las subidas de precios, puesto que ello provocaría una pérdida de poder adquisitivo en los trabajadores.

Ante esta controvertida propuesta, nos hemos propuesto analizar cuáles son los efectos económicos que tiene ligar inflación y salarios.

En primer lugar, hay que decir que esta relación es perjudicial para la economía. Me explico, una subida de los salarios atendiendo a los precios provoca que se incremente la demanda para una misma oferta. Pero además, los mismos empresarios elevan los precios como respuesta a un incremento de los costes, en este caso salariales.

Esta situación, conlleva que el incremento de los salarios produzca nuevas subidas de precios creándose una espiral de consecuencias negativas. Esto es así, en tanto que los precios de casa al exterior, tanto de productos de exportación como de servicios ofrecidos en España (turismo) se encarecen cada año. De esta manera,  la economía española es un poco menos competitiva y nuestros productos son menos atractivos de cara al exterior.

Efectivamente, no se puede negar que el poder adquisitivo de los trabajadores se mantenga. Sin embargo, hay que tener en cuenta que los bienes y servicios españoles se venden cada vez menos en nuestro propio país, puesto que resulta más interesante importarlos de otros países (por ejemplo China). Del mismo modo,  tampoco resultan atractivos para el resto de países al perder la ventaja en precios.

EL resultado de este proceso, es la pérdida continua de competitividad en nuestra economía, que deriva en la obtención de menos beneficios, y por tanto menos capacidad de inversión. Tampoco podemos olvidar, que dicha espiral tiene consecuencias negativas para la creación de empleo.

Vista esta explicación, parece que la propuesta no es tan nociva para los trabajadores como se podía pensar a priori. Hay que tener en cuenta, que si queremos seguir manteniendo nuestro Estado de Bienestar tenemos que comenzar a mejorar nuestra competitividad, y a ser en definitiva más productivos.

Los efectos económicos de la Ley Antitabaco

tabaco Los efectos económicos de la Ley Antitabaco

Hoy día 2 de enero entra en vigor la nueva ley antitabaco cuya medida estandarte es la prohibición del tabaco en los espacios públicos cerrados. Esto ha provocado que el sector de la hostelería se ponga en pie de guerra argumentando que dicha condición provocará pérdidas económicas en bares, restaurantes y locales de ocio. Es por ello por lo que nos ha parecido interesante realizar un análisis del impacto económico que tiene el tabaco.

En primer lugar, hay que decir que el tabaco es un ejemplo claro de externalidad negativa. ¿Qué entendemos por tal? Es la situación que se produce cuando las acciones de un agente reducen el bienestar de otros agentes de la economía. En el caso que nos ocupa los fumadores están afectando el bienestar de los no fumadores en tanto contaminan su aire. Del mismo modo, la evidencia empírica demuestra que los fumadores usan en mayor medida los recursos sanitarios. De esta manera, el uso del tabaco también afecta  aumentando el gasto sanitario con la consiguiente carga impositiva para todos los contribuyentes.

Una vez explicado el significado de la externalidad negativa que representa el tabaco es momento de referirnos a las posibles soluciones económicas. Una respuesta clásica a las externalidades es el uso del Teorema de Coase. Este determina que definiendo correctamente los derechos de propiedad, y en ausencia de costes de transacción los agentes serán capaces de llegar a un acuerdo. En el caso del tabaco se trataría de otorgar el derecho de propiedad del aire a los no fumadores y estos comerciarían con los fumadores llegando a un acuerdo que solucionara la externalidad. Sin embargo, en la práctica existe un problema, en tanto no es fácil definir los derechos de propiedad del aire en general. Por tanto, la aplicación del teorema de Coase es limitada.

Otra alternativa es la prohibición del tabaco en los espacios cerrados (que es la que se materializa en la ley). ¿Qué efecto económico tiene tal medida? Los hosteleros argumentan que se van a producir pérdidas en sus establecimiento que según el Instituto de Estudios Económicos rondarían el 3.3 al 4.4 % tomando como referencia la experiencia de otros países como Irlanda o Italia. Sin embargo, este estudio presenta ciertas limitaciones. Me explico, en primer lugar compara las pérdidas de unos países a otros sin tener en cuenta las preferencias sociales. Quiero decir que no se puede comparar las preferencias por los bares en un país como España, donde la mayor parte de las relaciones sociales se llevan a cabo en estos establecimientos, con otros países distintos al nuestro. Por otra parte, el estudio achaca las pérdidas de los establecimientos a la implantación de la ley antitabaco sin tener en cuenta que pueden existir otros factores que expliquen el descenso de la demanda de estos establecimientos. El estudio debería tener en cuenta, que existen aspectos que pueden modificar la demanda de este producto (bares) como la crisis económica, el descenso del precio de la televisión de pago (fútbol).

En este sentido, me gustaría introducir un concepto, la elasticidad de la demanda. Esta  es una medida utilizada en economía para mostrar el grado de respuesta, o elasticidad, de la cantidad demandada de un bien o servicio a los cambios en las circunstancias de dicho bien o servicio. De esta manera, diremos que un bien o servicio es inelástico cuando ante un cambio en las circunstancias del mismo la demanda de dicho bien o servicio no sufre alteraciones. Introduzco este concepto porque en España la demanda de bares es un ejemplo de inelasticidad. Esto es así porque las relaciones sociales en nuestro país no se entienden sin los bares o restaurantes. En ningún otro país existe la cultura de las cañas, tapas o vinos. De hecho, en plena crisis económica y con un desempleo que roza el 20 % los bares siguen estando igual de llenos que otras circunstancias.

Otro efecto económico de la ley va a ser el descenso de la recaudación. Aproximadamente el tabaco aporta a las arcas del Estado 9000 millones de euros al año. Con una ley restrictiva es lógico pensar que se producirá un descenso en las ventas y por tanto la recaudación descenderá. Sin embargo, es lógico también pensar que debido a la restricción del tabaco en los espacios cerrados el número de enfermos provocados por el tabaco también descienda, y con ello el gasto sanitario.

Para terminar me gustaría decir que el argumento de la hostelería me parece precipitado e inconsistente. Me parece que la nueva ley genera más aspectos positivos que negativos y que el análisis que debe realizarse debe ser más profundo y no con argumentos como la experiencia en países tan distintos al nuestro como Irlanda. En cualquier caso, a partir de hoy todos podremos disfrutar de un ambiente menos cargado.

¡Feliz año nuevo a todos!

¿Es eficaz aumentar la edad de jubilación?

jubilados2 300x200 ¿Es eficaz aumentar la edad de jubilación?

Nos encontramos en pleno debate sobre la reforma del sistema de pensiones y uno de los puntos más controvertidos es el posible aumento de la edad de jubilación hasta los 67 años.  A continuación me propongo realizar un análisis acerca de la eficacia de dicha medida o si el objetivo que se pretende alcanzar se podría satisfacer mediante otro tipo de medidas.

En primer lugar, tenemos que comenzar explicando cómo funciona el sistema de prestaciones para los trabajadores que acaban su vida laboral. Este va a responder al esquema de una pirámide de Ponzi. Me explico, las prestaciones de los primeros contribuyentes son pagadas con la aportación de los nuevos. De esta manera, únicamente podrá sostenerse si hay más trabajadores que jubilados. Sin embargo, el problema surge con la elevada tasa de paro que presenta nuestro país que hace que no sólo no aumente el número de nuevos contribuyentes, sino que además el sistema de Seguridad Social tiene que pagar más prestaciones en concepto de desempleo.

Una de las posibles soluciones para equilibrar el sistema es ampliar la edad de jubilación hasta los 67 años. De esta manera, los trabajadores tendrán que contribuir durante dos años más, y verán reducido el periodo durante el que les será satisfecha la prestación.

Sin embargo, esta ampliación puede resultar ineficaz si tenemos en cuenta los siguientes aspectos:

1.       Por una parte, si se amplía el periodo de vida laboral de los trabajadores estamos dificultando que los trabajadores jóvenes se incorporen al mercado laboral. Además hay que tener en cuenta, que estos trabajadores que comienzan su vida laboral van a cotizar en el sistema durante muchos más años, por lo que puede resultar más eficiente lograr que encuentren un puesto de trabajo y comiencen su aportación lo antes posible.

2.       La productividad. Esta es una cuestión relativa puesto que, podemos entender que los trabajadores más jóvenes pueden ser más productivos en tanto sus aptitudes físicas son mayores que las de las personas de una edad avanzada. Sin embargo, hay que tener en cuenta que en muchos casos la experiencia puede resultar un factor más importante que las aptitudes físicas. De esta manera, es una variable más a tener en cuenta, pero desde un punto de vista relativo ya que no será lo mismo la sustitución en puestos que destaquen por su aporte físico, que aquel donde este no sea tan importante.

Observamos por tanto, que ampliar la edad de jubilación no es una solución exenta de dificultades por lo que se hace necesario pensar alternativas como las que exponemos a continuación:

  • La edad efectiva de jubilación en España se encuentra en torno a los 63 años. Como se observa está por debajo de la edad ordinaria, por lo que una medida con menor coste social sería evitar los continuos procesos de jubilación anticipada, que vienen a encubrir procesos de despido colectivo.
  • Incluir el sistema de prestaciones no contributivas a cargo de los Presupuestos Generales del Estado. Hay que tener en cuenta, que el Sistema de Seguridad Social incluye un gran número de prestaciones no contributivas que son financiadas con cargo al sistema contributivo. De esta manera, una alternativa sería cargar la financiación de este sistema a los Presupuestos Generales del Estado, esto es, financiarlo de acuerdo a los tributos del esquema fiscal. No obstante, existe el inconveniente del desequilibrio presupuestario que las cuentas del Estado español presentan, con un déficit en torno al 11 %.

Como se puede apreciar, ninguna de las soluciones es efectiva al cien por cien sin embargo, estas alternativas presentan un coste social menor que ampliar la edad de jubilación a los 67 años, y en todo caso pueden servir para fortalecer el sistema de pensiones.

Repaso a la Cartera Eco

nasdaq2 Repaso a la Cartera Eco

TELEFÓNICA

PRECIO ACTUAL 15.95

Comprábamos el principal Blue Chip a 16 euros, por lo que se puede decir que la evolución del valor ha sido plana. Teniendo en cuenta que a lo largo de 2010 ha retrocedido a valores entre los 9500-9700 puntos ha resultado una inversión que ha soportado con éxito el temporal que ha supuesto la crisis de deuda pública en la UE. De esta manera, mantendremos la compra de este valor, puesto que sigue teniendo un gran recorrido.

IBERDROLA

PRECIO ACTUAL 4.97

Como ya dijimos las eléctricas suelen ser valores defensivos y así ha resultado con Iberdrola. Cierto es que el precio de compra fue 5.72 euros, pero teniendo en cuenta la evolución del índice ha soportado mucho mejor la tendencia bajista de la bolsa española. Sigue siendo un valor que debemos tener en nuestra cartera, ya que a pesar de su cotización su dividendo compensa que el precio de la acción haya caído por debajo de los 5 euros.

GAS NATURAL

PRECIO ACTUAL 12. 53

Lo mismo ha sucedido con Gas Natural. Ya dijimos a la hora de configurar esta cartera, que las cotizaciones de Iberdrola y la empresa gasista se asemejaban en gran medida. Nuestro precio de compra fue 12.90 por tanto a pesar de perder algo de valor ha supuesto una apuesta interesante que nos ha permitido perder menos que el IBEX 35.

ZELTIA

Se trataba de un valor más arriesgado, ya que la evolución dependería de la autorización para la comercialización del yondelis. Autorización que al poco de nuestra compra no fue otorgada en Estados Unidos. En cualquier caso, la compañía gallega representa innovación y es interesante mantenerla en cartera a pesar de su corrección-

GOOGLE

PRECIO ACTUAL 472.90

El valor del Nasdaq es el que mejor se ha comportado. Comprábamos a 402 dólares, por lo que la rentabilidad ha sido excelente. A pesar de los problemas de la compañía con la UE y el gobierno chino, sigue siendo una empresa sorprendente y con gran recorrido. Por tanto, mantendremos al gigante tecnológico en nuestra cartera.

Además de estos valores, vamos a añadir otra empresa más a nuestra cartera. Se trata de otro valor tecnológico como es Apple. La empresa de Steve Jobs sigue innovando y este año nos ha sorprendido con el iPad y el iPhone IV, que serán sinónimo de éxito de ventas. Por tanto, parece una empresa interesante para incluirla en nuestra cartera.

Nota. Este artículo en ningún caso supone una recomendación o asesoramiento de tipo financiero. Se trata de un artículo formativo con el único afán de acercar el funcionamiento del mercado bursátil.

Las limitaciones de eficiencia del IRPF

 Las limitaciones de eficiencia del IRPF

Nos encontramos ante el final de la temporada veraniega con un crudo debate acerca de la fiscalidad de nuestro país. La necesidad de financiar el gasto público y la crisis económica obligan a reflexionar acerca de posibles reformas fiscales. De un lado encontramos a los partidarios de subir los impuestos (Gobierno); y de otro a los que ponen el grito en el cielo por ellos. A partir de hoy iniciamos una serie de artículos relacionados con la fiscalidad para entender mejor este fenómeno y ayudar a nuestros lectores a comprender mejor esta realidad complicada y que los políticos en muchos casos se encargan de tergiversar aún más.

Vamos a comenzar analizando las limitaciones que presenta el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y por donde debería encaminarse su reforma.

Por un lado, nos encontramos con las limitaciones de eficiencia:

El argumento fundamental sería que el IRPF provoca distorsiones en la producción y en la decisión de los individuos y empresas. Desincentivaría la oferta de factores productivos y por tanto, afectaría negativamente al crecimiento económico.

Este argumento defendido por los economistas de la oferta (liberales) y por algunos dirigentes políticos actuales (Esperanza Aguirre) presenta ciertos matices que a continuación comentamos y que hace que en la práctica esta teoría no sea tan radical.

Desde el punto de vista del empleo, una reducción del IRPF podría suponer un incremento de los salarios percibidos por los trabajadores que aumentarían su renta disponible, al tener que pagar menos impuestos. De igual modo, la oferta de trabajo se estimularía y aumentaría el nivel de empleo. Sin embargo, en la práctica no parece que exista demasiada relación. Esto es principalmente debido a:

  • Los mercados de trabajo, como hemos comentado en otras ocasiones en Ecofinancial, son imperfectos y no se puede elegir el número de horas que se quiere trabajar. Es decir, un individuo no fija su horario laboral, sino que accede a un puesto de trabajo en el que normalmente sabe cuando entra, pero no cuando volverá a su hogar.
  • La oferta de trabajo no sólo depende de los salarios, sino también de otras muchas variables económicas relevantes que deberían ser tenidas en cuenta en dicho análisis.
  • Por último, se puede decir que un aumento de los salarios no tendría que provocar necesariamente una variación en la oferta de Trabajo.

¿A qué son debidos estos efectos? Para responder, hay que decir que bajo este análisis se supone que el IRPF es soportado en parte por los empresarios. Esto es, una parte del impuesto es pagada directa o indirectamente por los mismos, o lo que es lo mismo, que los trabajadores negocian con las empresas sus salarios en términos netos (después de impuestos). Sin embargo, cualquier lector podrá percibir que esto no es así, y que todas las empresas (excepto los clubes de fútbol) pagan a sus empleados en términos brutos (antes de impuestos).

También hay que tener en cuenta, que la evidencia empírica demuestra que el IRPF no es soportado, en parte por los empresarios, lo que verdaderamente sucede es el efecto contrario. Es decir, los empresarios trasladan sus impuestos, como la cotización de la Seguridad Social, a sus empleados pagándoles salarios inferiores.

De esta manera, hemos percibido que la consigna de que una reducción del IRPF crearía más empleo y crecimiento en la economía es precipitada. Incluso se podría lograr el efecto contrario, pues al reducir los impuestos necesariamente hay que reducir el gasto público, a menos que se financiara mediante la emisión de deuda. Si c omo decimos, se reduce el gasto del Estado la demanda del sector público se resentiría, reduciéndose con ello la demanda total de la economía y afectando al crecimiento económico anhelado.

Los problemas del mercado de trabajo español.

 Los problemas del mercado de trabajo español.

El último dato del paro dejaba la holgada cifra de desempleados en torno a 3.600.000. Como sabemos, este es uno de los principales problemas endémicos de la economía española, y es que, cuando nuestro país deja de crecer a tasas superiores al 3 %, se destruye empleo. A continuación, nos proponemos analizar los problemas que presenta el mercado de trabajo español; asimismo intentaremos lanzar alguna propuesta que ayude a mejorar los datos.

El mercado de trabajo español se caracteriza por los siguientes problemas:

· Baja tasa de productividad. Los datos son realmente graves. España se sitúa a la cola de los países de la OCDE sobre lo que se refiere a tasas de productividad. Además, dicha tasa es 20 puntos menor que la media europea. ¿Qué implican dichos datos? Cuando el contexto económico es positivo, tener tasas de productividad bajas se puede suplir con otros factores; sin embargo, en un entorno de recesión la productividad es vital para evitar que se destruya empleo; con tasas altas conseguiremos ser más eficientes reducir costes y lograremos evitar pérdidas de empleo.

· Poca movilidad laboral. La tendencia sociológica de nuestro país hace que los españoles tengamos una cultura de la propiedad de inmuebles muy arraigada. Hablando en román paladino, si no tienes una casa en propiedad no eres nadie. Esto, parece tener poca relación con el mercado de trabajo, sin embargo, tiene una implicación importante. Me explico: al existir dicha cultura de la propiedad, la mano de obra española tiende a permanecer indefinidamente en el lugar donde fija su residencia. Esto a priori, ni es malo ni es bueno, sería indiferente. Sin embargo, si crece el desempleo, se convierte en una variable muy a tener en cuenta, ya que los individuos no estarán dispuestos a desplazarse para obtener empleos nuevos puesto que, tienen que hacer frente a sus hipotecas. Ahora vemos que lo que parecía no tener relación con la tasa de paro es una variable que puede provocar que esta aumente, esto es, si es difícil deshacerse del inmueble la tasa de paro temporal puede desembocar en una tasa de paro elevada a largo plazo, que verdaderamente traiga graves consecuencias.

· Baja competitividad. Las empresas españolas tienen un problema de competitividad, puesto que históricamente nuestra tasa de inflación es en torno a un punto porcentual más elevada que la media europea. ¿Qué implica esto? Que nuestros productos son relativamente más caros. Hasta la entrada del euro, esta baja competitividad se solventaba devaluando la moneda, pero ahora no es posible. Por tanto, la baja competitividad en tiempos de crisis provoca que nuestras empresas reduzcan más rápidamente sus beneficios y tengan que prescindir de puestos de trabajo.

· Escasa formación. Un amplio sector del mercado de trabajo tiene una formación escasa. ¿Qué consecuencia tiene esta característica? A la hora de prescindir de mano de obra, los primeros afectados son aquellos individuos con menos formación. PAsí pues, si nuestro mercado de trabajo se caracteriza por tener un alto porcentaje de mano de obra no cualificada el problema del desempleo se agrava aún más.

· El papel de los sindicatos. En nuestro país el modelo de negociación colectiva es intermedio. Es decir, ni está muy regulado (países escandinavos) ni está liberalizado (USA). Ello provoca ineficiencias unidas al papel poco colaborador de los sindicatos. Hace unas semanas el nuevo máximo dirigente de CCOO reclamaba subidas salariales del 2 %. Con una economía al borde de la recesión, con tasas de productividad irrisorias y con más de tres millones y medio de parados, no parece la propuesta que más ayude a los trabajadores.

Vamos a analizar con más detalle el papel de estas organizaciones. Si estudiamos el mercado de trabajo nos daremos cuenta que dado el modelo de negociación colectiva el sindicato actúa como monosopnista (único demandante de trabajo) ¿Qué implicación tiene esto? Pues bien, que puede fijar el nivel de empleo o los salarios, pero no ambas variables a la vez. Por tanto, pretender subidas de salario que no vayan unidas a un incremento de la productividad únicamente provocarán descensos en la mano de obra contratada. ¿Están por tanto, ayudando a los trabajadores?

Con anterioridad, hemos visto a grandes rasgos algunos de los principales problemas del mercado de trabajo de nuestro país, es por tanto, momento de aportar soluciones.

En primer lugar, lo principal es asignar los recursos de los que dispone el Estado de manera eficiente. Hoy hemos conocido que se pretende aumentar el tiempo del subsidio de desempleo. Esto va a provocar un incremento importante del gasto público. Por tanto, es vital realizarlo sin precipitarse. Efectivamente, el gobierno tiene que ocuparse de los desempleados, pero más eficiente que prolongar el subsidio, sería destinar estos recursos a formar a los trabajadores para que se puedan incorporar a otros sectores productivos lo antes posible. Es decir, se trata de evitar que el subsidio de desempleo suponga un desincentivo a la búsqueda de trabajo.

Otro tipo de medida relacionada con esta última es controlar el gasto público. Me refiero en este caso al Plan Zapatero de 70000 millones de euros. En este sentido, se han creado 60000 empleos, que sin embargo, no dejan de ser temporales y no salvan la situación. Además, en muchos casos, se destinan a obras de escasa necesidad. Sin ir más lejos, os hablo de mi localidad. En ella se están construyendo 6 rotondas ¿Todas necesarias? Permitidme que lo dude. Lo que quiero decir con ello es que esos 70000 millones de euros podrían destinarse a la formación de nuestros trabajadores, para lograr que sean más productivos. ¿Se imaginan una inyección de ese calado en el sistema educativo? Alguien puede pensar, sí, pero se ha creado empleo; y tiene razón ¿pero a qué precio? Y lo que es más importante ¿Se solventa el problema, o simplemente se retrasa?

Nuestra propuesta va encaminada a transformar el mercado laboral dotándolo de una mayor flexibilidad. Para ello, es importante cambiar el modelo de negociación colectiva (más regulado o más liberal). Esto ha tenido buen resultado en otros países, que dada la crisis actual no destruyen tanto empleo. De otro parte, aumentar la inversión en capital humano y en investigación y desarrollo. De esa manera lograremos ser más productivos y que el mercado laboral sea más solido.

Por otro lado, lograr que los sindicatos adopten una política de moderación salarial que al menos ayude a mantener el nivel de empleo.

Quizá las medidas que propongo son más a largo plazo, y, probablemente hubieran sido más fáciles de adoptar en un contexto de bonanza económica. De todas maneras, de nada sirve la precipitación, pues ella desemboca en una pérdida de recursos y muchas veces retrasa o engorda el problema.

pixel Los problemas del mercado de trabajo español.

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